Monday, June 16, 2008

La paternidad y la política responsable

La Esquina
La paternidad y la política responsable
Por Alberto Avendaño

Salomón... ¿Chávez? En las “cuevas de lobos”, como define el presidente venezolano Hugo Chávez a alguno de los medios caraqueños, crecía como bola de nieve en tormenta, el rumor del hijo ilegítimo. Otro presidente con un vástago en las sombras. Sombras nada más. El mandatario en activo de mayor incontinencia verbal en el hemisferio niega que Salomón Fernández sea su hijo mayor, como éste asegura, y ofrece al país su sangre si hubiera que verificar la paternidad. “Tenga este país mío (...) la seguridad que si yo tuviera alguna duda o la tuviera mañana, yo (diría): Sácame la sangre y hágame la prueba”, dijo, enérgico, el jefe de Estado, quien en otro de sus monólogos expresó: “uno pudiera hacerse una prueba de ADN cuando hay un contexto que lo justifique, pero en este caso no lo hay, ni conozco a la madre de ese muchacho”. Sin embargo, después agregó que mandó a buscar la partida de nacimiento de Salomón para “investigar con seriedad a ver si había alguna posibilidad” de que fuera su primogénito.

Sexo. ¿Tuvo o no tuvo sexo con esa mujer? He ahí la cuestión. Viene de Hamlet, pasa por Clinton y llega a Caracas cuando la tensión del discurso chavista navega por el mar de la contradicción. Hace tres meses, cuando las FARC le entregaron a Chávez a algunos de los secuestrados, el presidente dijo que se debía eliminar a esta guerrilla de la lista de terroristas. Ahora pide a las FARC que libere a todos los rehenes sin pedir nada a cambio.

Paternidad. Y política responsable. En un caso, el ADN, en el otro, gestos claros. Ambos otorgan la hoja de ruta para una vida pública y privada saludable. No se puede borrar con el codo lo que se acaba de escribir con la mano. Él como nadie, fascinado por el ejercicio de padre de la Patria, heredero de Bolívar, debería entender que los mensajes contradictorios confunden. Tanto al hijo como al ciudadano. En sólo semanas, Chávez derogó la ley que legimitaba el espionaje entre vecinos, después de defenderla a ultranza. Algunos dicen que teme que le pase con las elecciones regionales lo que le ocurrió el 2 de diciembre, cuando fracasó en su intento por reformar la Constitución para lograr la elección a perpetuidad. Esa derrota nos ofreció al Chávez más vulnerable desde que recuperó la presidencia en 2002, al sobrevivir a un intento de golpe. ¿Teme que el supuesto hijo ilegítimo, Salomón, lo debilite? Tal vez Chávez conozca el mensaje de la Biblia que considera a Salomón el hombre más sabio sobre la tierra. Un mandatario que basó su poder de 40 años en la seguridad y el control de los suyos. Pero, cuidado, las mujeres fueron su adicción y desviaron su corazón: tuvo 700 esposas y 300 concubinas. El exceso lo acabó. Y además no hubo arrepentimiento suficiente.

Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com

1 Comments:

At June 16, 2008 7:47 AM, Anonymous Anonymous said...

Demuestra la hipocresía y debilidad de Chavez. Si ni siquiera puede aceptar hacerse pruebas para determinar si es su hijo o no ¿qué moral tiene para dictar a su nación su visión de fraternidad y "justicia social"?

Hasta Evo Morales, el presidente de Bolivia, tiene un hijo que no ve hace años y no lo ayuda económicamente. ¡Tal es la inmoralidad de Morales...!

 

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