Thursday, November 29, 2007

Ya es hora ¡Ciudadanía! en el área

La Esquina
Ya es hora ¡Ciudadanía! en el área

La campaña “Ya es hora ¡Ciudadanía!” es un esfuerzo nacional sin precedentes que ahora llega a nuestra área metropolitana. Se busca informar, educar y motivar a los latinos que son residentes permanentes de este país y que que viven en Maryland, Virginia y Washington, DC, para que soliciten la ciudadanía estadounidense. El objetivo: ejercer el derecho al voto en las elecciones de 2008. El martes, 27 de noviembre, participé en un panel de presentación de esta campaña en una iglesia del Distrito. Tuve el privilegio de acompañar, en el lanzamiento de este esfuerzo local, a Stacy Terrell del Consejo Nacional de La Raza; a Rudy Guernica, vicepresidente de Univisión Washington; a Ulysses Ramírez de ‘Tenants and Workers United’ y a Teresa Ramírez, residente de Silver Spring, quien se prepara para convertirse en ciudadana. Teresa, además, habló en nombre de CASA de Maryland y nos transmitió su entusiasmo contagioso unido a un claro compromiso por “tener voz en este país en el que vivimos”.

Teresa Ramírez.
Es ejemplo de optimismo y de ideas claras en un momento histórico para Estados Unidos: cuando la hostilidad hacia el inmigrante se traduce en redadas, en políticas locales de hostigamiento, en estereotipos e incluso insultos en los medios de comunicación en inglés. Teresa dice que es dominicana y que, después de 30 años viviendo aquí, y gracias a que su hija es ciudadana y gracias a CASA de Maryland, está en camino de conseguir su ciudadanía para poder votar. Teresa era analfabeta. Hoy emana orgullo y seguridad. Su compañía me honró.

Talleres de ciudadanía. El esfuerzo de la campaña es mediático: televisión, radio y prensa escrita. Pero la intervención directa en las comunidades es fundamental. Por eso se ha establecido un calendario de talleres de ciudadanía. Con el apoyo de La Raza y organizaciones comunitarias de base, los residentes pueden recibir la información que precisan para integrarse plenamente en el país en el que viven y al que llevan años contribuyendo. Estas son las dos convocatorias inmediatas: de 10 am a 3 pm, el 1 de diciembre, en la Iglesia San Camilo de Silver Spring (1500 Saint Camillus Drive, Silver Spring, Maryland 20903) y al mismo tiempo en Arlington Mills Community Center (4975 Columbia Pike, Arlington, Virginia 22204). Además, el 26 de enero de 2008, el taller de ciudadanía se convocará —también entre 10 am y 3 pm— en la Gaithersburg Elementary School, 35 N. Summit Avenue, Gaithersburg, MD 20877. Y al mismo tiempo en el Arlington Mills Community Center. Esta esquina se compromete a ser lugar de encuentro y altoparlante de una causa digna, bella y práctica. Convertirse en ciudadano y registrarse para votar son dos actos de compromiso cívico de gran altura humana. Pero también es una forma serena de demostrar que lo latino es un hilo clave del tejido estadounidense.

Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com

Wednesday, November 21, 2007

En memoria del padre Ellacuría

La Esquina
En memoria del padre Ellacuría

Hace 18 años, un 16 de noviembre de 1989, un grupo de militares o de asesinos armados como militares, entró en la residencia de la Universidad Centroamericana (UCA), en San Salvador, y mató a los jesuitas Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Armando López, Juan Ramón Moreno y Joaquín López y López. En la misma residencia murieron a tiros la empleada doméstica, Elba Julia Ramos, y su hija Celina, de 15 años. Según una comisión de investigación creada por la ONU, el múltiple asesinato fue ejecutado por un batallón de élite del Ejército salvadoreño. Hubo nueve detenidos, dos sufrieron cárcel y al final una amnistía dejó la verdad inmersa en las brumas de la historia. Ese 16 de noviembre perdimos a un pensador, a un teólogo, a un educador y a un rebelde con causa llamado Ignacio Ellacuría.
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Personal. Ese 16 de noviembre de hace 18 años me encontraba en los estudios de Radio Televisión Galicia, en España. Estábamos en el aire y en vivo. La muerte del jesuita español nos golpeó a todos: pocos meses antes, Ignacio Ellacuría nos había hablado en el show sobre la pobreza, la guerra en El Salvador y el combate espiritual que se produce en la realidad diaria. Interrumpimos el programa televisivo para dar la noticia de los asesinatos en la UCA. Y repetimos la entrevista con Ellacuría. Su voz vivía aunque la intolerancia armada quisiera callarla en un país lejano y desconocido, entonces, para mi. Su muerte llegó en el contexto de una ofensiva guerrillera sin precedentes y cubrió de sangre las manos del poder establecido.

¡Muera la inteligencia!. Ese pareció ser el grito de guerra de los asesinos que acabaron con la vida de los jesuitas Martín-Baró, Montes y Ellacuría quienes fueron clave en el desarrollo de la UCA. “En el proceso de liberación de los pueblos latinoamericanos, la universidad no puede hacerlo todo, pero lo que tiene que hacer es indispensable”, había escrito Ellacuría en 1975. Un año después, la reforma agraria impulsada por el régimen militar lo proyectó al ámbito público. Cuando el presidente Molina se echó para atrás, Ellacuría escribió: “El gobierno ha cedido, el gobierno se ha sometido... ha acabado diciendo, ‘a sus órdenes mi capital’” Paradójicamente, el general Molina fue el presidente que le concedió la nacionalidad salvadoreña a Ellacuría. El sacerdote que yo vi y escuché en Galicia, arropaba su talla intelectual en el amor y el compromiso al pueblo salvadoreño. Ellacuría mantuvo que la causa de la guerra no era el comunismo, como sostenía el discurso oficial, sino la injusticia estructural. Cuando Cristiani llegó al poder en 1989, Ellacuría escribió sobre “la línea civilista de Cristiani, frente a la línea militarista de D’Aubuisson y a la línea escuadronera de cabeza clandestina”. Por entonces dijo, por primera vez, que “ahora sí puede pasar...”, es decir, que esta vez sí podrían asesinarlo.

Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com

Thursday, November 15, 2007

Exprésate. Ya es hora ¡Ve y vota!

La Esquina
Exprésate. Ya es hora ¡Ve y vota!
Ha llegado el momento de abahttp://www.blogger.com/img/gl.bold.gifndonar nuestro lugar de jornaleros del voto, apostados en una esquina a la espera de que pase la “troca” política que nos lleve o nos convenza, para afirmar nuestro lugar en esta nación. El voto es voz, expresión y movimiento. Observar el toro electoral desde la barrera del escepticismo, del pesimismo o de la arrogancia es hipotecar nuestro futuro y el de nuestros hijos. Votar es un acto de afirmación, de optimismo y de seguridad en quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. La ignorancia no puede ser excusa: debe ser un llamado a la acción.

Acción. El miércoles 14 de noviembre, en el Club Nacional de Prensa de Washington DC, se dio a conocer un esfuerzo para la movilización de los votantes hispanos en Estados Unidos. El Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la Asociación Nacional de Oficiales Latinos Electos y Nombrados (NALEO) y Mi Familia Vota Educationhttp://www.blogger.com/img/gl.bold.gifal Fund, junto a los socios mediáticos Entravision Communications, ImpreMedia y Univision Communications, lanzó la campaña “Ya es hora ¡Ve y Vota!” que intenta registrar y movilizar a millones de latinos en 2008: año de elecciones presidenciales. Se trata de la campaña más grande e integral jamás intentada en este país para incorporar a los latinos, de manera contundente y significativa, al proceso político estadounidense. La campaña cuenta con anuncios de servicio público en radio, televisión y prensa escrita. Asimismo, una línea telefónica bilingüe 1-888-Ve-Y-Vota asistirá en temas de información electoral y de ciudadanía. El sitio en internet es www.veyvota.org.

Los retos. El primer paso es conseguir la ciudadanía. Algo que culturalmente parece que se va superando: hay unos 6 millones de latinos que son residentes de este país y que son elegibles para ser ciudadanos. De ellos depende. Y se observan los primeros pasos: según la campaña “Ya es hora, ¡Ve y Vota!”, casi un millón de estas personas han aplicado para hacerse ciudadanos en 2007. Es el flujo más alto de peticiones registrado en una década y representa un aumento del 63 por ciento respecto al año pasado. El segundo paso es ejercer el derecho al voto. Nos lo decía recientemente el periodista Jorge Ramos: “En las próximas presidenciales habrá 12 millones de votantes hispanos. Es decir, por cada votante hispano hay un indocumentado y este votante es embajador de ese indocumentado”. La ecuación que plantea Ramos habla del voto como arma de la compasión generadora de cambios sociales y transformadora de actitudes y prejuicios. Además, hace un tiempo, me lo dijo el senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez. En el contexto de las marchas masivas por la legalización de los indocumentados, los latinos que son ciudadanos —dijo Menéndez— tienen que identificarse con los latinos menos favorecidos. En esa compasión está la energía. En esos votos, un país más solidario y fuerte.

Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com

Thursday, November 8, 2007

Más trabajo para poder ir hacia adelante

La Esquina
Más trabajo para poder ir hacia adelante

Las elecciones del martes, 6 de noviembre, a nivel de municipios, condados y para la Cámara Baja y el Senado de la Asamblea estatal de Virginia dejaron claro dos cosas: que ganaron los mismos de siempre y que nos queda un largo y laborioso camino por recorrer para arrimar la agenda latina al altoparlante del establecimiento político. El Partido Demócrata ha recuperado, después de 12 años, el control del Senado virginiano. Pero no consiguió las 11 bancadas que le daría igual prominencia en la Cámara Baja. No hay que consultar ninguna bola de cristal para saber que continuará el tira y afloja sobre impuestos estatales, educación y transporte. Aunque el gobernador Tim Kaine (D) ha ganado terreno para seguir promoviendo sus iniciativas educativas, lo más importante es que su intensa campaña en favor de sus colegas demócratas ha dado resultados concretos y esto le puede situar en el disparadero como futuro lider a nivel nacional. ¿Debemos alegrarnos? Que lo demuestren. A nivel de condados, la reelección de los de siempre (demócratas y republicanos) muestra la debilidad del voto latino, por ahora. Y la poca sensibilización de los votantes no latinos.

Fracaso
. Pero previsto. Pretender darle la vuelta a la tortilla en Prince William, a la primera, era ingenuo. La presencia de dos candidatos independientes (con la dificultad de que a Aracely Panameño había que inscribirla manualmente) ha abierto, sin embargo, una ventana a la esperanza. El reto: que los candidatos latinos sepan vivir entre dos aguas y ser efectivos en el “crossover” político. El pequeño grupo de candidatos latinos que fracasó, debe perseverar.

Dos ejemplos. Walter Tejada (D-Arlington) es el único latino en un puesto de representación política en Virginia. Junto a su colega Mary Hynes se llevaron el 63 por ciento de los votos. Y esto a pesar del riesgo que corrió Tejada al posicionar a su condado como no hostil a los inmigrantes, sin importar su estatus. En enero, Tejada podría llegar a presidir la Junta de Gobierno de Arlington. Necesitará más apoyo latino y deberá aprender a crear estrategias de campaña política que trasciendan el activismo. El otro ejemplo está en Gaithersburg, Maryland. Carlos Solís, con apenas tres semanas de campaña perdió, por poco, su opción de convertirse en el primer latino en el gobierno del Concejo. Tuvo mucho en contra: la oposición del alcalde, de los Minuteman y no suficiente apoyo del voto latino. Pero Solís se prepara ya para impactar el mapa político de su ciudad en 2008. Sin duda, queda mucho por hacer. Necesitamos elevar la cantidad y la calidad de los candidatos latinos. La cantidad se refiere a los números: hay que tener la valentía de lanzarse a la arena política. La calidad tiene que ver con aprender a crear una agenda y ser capaz de comunicarla con efectividad en español y en inglés. Recaudar fondos, utilizar medios de comunicación legítimos para transportar el mensaje, literalmente sacar al votante de la casa. Retos, retos...

Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com

Friday, November 2, 2007

Hay que votar si queremos que los boten

La Esquina
Hay que votar si queremos que los boten

Expresamos nuestro rechazo cuando John Stirrup, miembro de la Junta de Prince William, en Virginia, dijo que había tanto latino en el condado que en lugares como Woodbridge habían enarbolado la “Hispanic Flag”. Luego llegarían los votos para la caza de brujas, para el acoso y derribo del indocumentado y, como consecuencia, de todo lo que parezca indocumentado a los ojos poco entrenados de la autoridad incompetente para lidiar con estos temas. Y además tuvimos que escuchar al presidente de Prince William, Corey Stewart (un republicano de Occoquan), justificar lo injustificable y hablar de los latinos como si fuéramos una mercancia de uso y abuso. Bien , estamos en contra de estos ideólogos de “la legalidad” que se niegan a escuchar la realidad social y humana de la inmigración. Por eso cuando llega la fiesta democrática de las elecciones hay que votar para botarlos. En Prince William la esperanza la personifican dos candidatos independientes: Luis Ramírez (de Woodbridge) y Araceli Panameño (de Neabsco). Además, contamos este año con el candidato a Sheriff, Louis Domínguez.

Apoyo. De los 70 mil residentes latinos, en Prince William 14 mil están registrados para votar. Pueden ser una voz poderosa. En Arlington, Water Tejada tiene todas las de ganar. Es una victoria para los latinos. Al otro lado del río, en el condado de Montgomery, la ciudad de Gaithersburg es testigo de la alianza de tres candidatos con compasión, comprensión y visión de futuro. Carlos Solis, Ryan Spiegel y Ahmed Ali merecen llegar al gobierno municipal. Necesitan el apoyo de unos 2.600 latinos registrados como votantes.

Lucha por Virginia. Habría unos 76 mil latinos registrados para votar en Virginia, según la Coalición de Organizaciones Latinas de Virginia (VACOLAO). Y hay 140 bancadas en la Cámara Baja y el Senado del estado que serán ocupadas por quienes decidan los votantes el 6 de noviembre. Los ejemplos de apoyo que anoto a continuación son a candidatos demócratas que han demostrado su capacidad de establecer un diálogo social y dicen no a la represión como única alternativa. En el distrito 49: Adam Ebbin. En el 47: Albert Eisenberg. En el distrito 1: Jerry Taylor —quien enfrenta al republicano Kilgore de mal recuerdo para la causa latina. En el 50: Jeanette Rishell y en el distrito 52 el apoyo a Christopher Brown debe evitar que se reelija a Jeffrey Frederick, quien tiene raíces latinas y en su día fue uno de los firmantes de un paquete de medidas antiinmigrantes que finalmente la Asamblea de Virginia no aprobó. El gobernador de Virginia Tim Kaine (D) ha protagonizado una intensa campaña para conquistar las 4 bancadas que necesita su partido para reconquistar el Senado y las 11 que se precisan para ganar control de la Cámara Baja. Si lo consigue, se cubre de gloria y se convertiría en presidenciable en un futuro no muy lejano. Si no, la atmósfera será muy densa en Richmond. Y los latinos tendremos que respirarla.

—Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com