Wednesday, December 27, 2006

Se va un año, lo que llega es el presente.

Enero genera esperanzas y el espejismo de que llega un mañana nuevo, el porvenir. Pero no hay novedad en el frente de este futuro que llega porque de inmediato se convierte en nuestro presente. El futuro está aquí, es un ahora irremediable. Estas tempestades se han construído irreparablemente sobre los vientos del pasado. Incluso del año pasado.

Irak y el nuevo curso político. Tendremos un Congreso nuevo que deberá lidiar y hacer malabarismos con ideas viejas, con viejos resentimientos y actitudes que reflejan el no querer ver la realidad estadounidense con compasión y pragmatismo. Ese laberinto político-militar ‘made in USA’ llamado Irak todavía nos traerá de cabeza. La Casa Blanca repite hasta la saciedad que la única opción es la victoria. Pero nadie define la palabra victoria. Mientras, dos palabras: ‘guerra civil’, se autodefinen día a día en las calles de Bagdad, en las riberas del Tigris y del Eufrates, en las arenas donde un día nació la civilización. Cegados por los árboles de la inmediatez geopolítica, nuestros líderes no ven el bosque del diálogo de civilizaciones, la frondosa hermosura de las ideas y de las religiones y de las diferentes concepciones de la vida. Siempre que Estados Unidos ha intentado imponer valores propios en territorios ajenos ha generado rechazo y, sin querer, ha ayudado al extremismo a tomar las riendas de sociedades desbocadas. En Irak le hemos dado una patada al avispero. Tal vez, como escribió T.E. Lawrence —el mítico Lawrence de Arabia— a principios del siglo pasado, no existe “salida honorable” de Irak. Pero es responsabilidad de todos encontrar palabras entre los ahullidos.

Inmigración como asignatura. Se necesita una reforma migratoria integral, pragmática y compasiva para acabar con el ambiente de desprecio al indocumentado, con las políticas de acoso y derribo, con la represión como bala mágica, con el racismo. El presidente George W. Bush dijo que espera que el próximo Congreso apoye su propuesta para una reforma migratoria integral que ofrece legalización para muchos de los estimados 12 millones de indocumentados en el país. El mandatario admitió que las últimas redadas —las mayores efectuadas en lugares de trabajo en la historia del país, con más de 1.200 detenidos— mostraban una necesidad de un programa para quienes quieran realizar los trabajos pero de manera transparente y legal. Lo que falta ahora es valentía política para legalizar a quien lo merece y unificar familias. De no ser así, el fantasma del racismo recorrerá muchas mentes. “El ICE está usando como excusa que las redadas son porque los inmigrantes están robando identidades, pero la verdad es que quieren lograr un sentimiento antiimigrante entre los estadounidenses”, dijo hace unos días el pastor Whit Hutchison, de la Iglesia Presbiteriana Wesley en Washington, D.C.

—Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com

Tuesday, December 19, 2006

Proteger al consumidor en las Fiestas


La Esquina
Proteger al consumidor en las Fiestas

En estas fechas parece que duelen más las desgracias y los fraudes. Aunque accidentes, tragedias personales y pérdidas de todo tipo acompañan al territorio de la vida, para quienes viven la tradición navideña, en diciembre el dolor tiene otra perspectiva. Lo mismo la represión. Que se lo digan a las familias de los inmigrantes indocumentados sobre quienes en estos días cayó el peso de la ley, disfrazado de una política de mano dura amparada en la engañosa solución de las redadas. Lo mismo el fraude. Que se lo digan a los pasajeros que dejó en tierra una agencia de viajes en Fairfax, al venderles tickets falsos y frustrar el ansiado reencuentro navideño de muchas familias.

No viaje con Leonor. En el caso de Leonor Travel, en Fairfax, coinciden al menos uno de tres ingredientes —o los tres— para formar una mezcla explosiva: manejo fraudulento al no cumplir con el compromiso adquirido con el cliente, posible falta de preparación profesional, e ignorancia y falta de información del comsumidor. Algunos clientes de la agencia de viajes, ahora cerrada, dijeron a El Tiempo Latino que recibieron llamadas telefónicas con unas increíbles ofertas de viajes a El Salvador. A veces es cierto el dicho de que si algo es demasiado bueno no puede ser verdad. Asimismo fuentes de la aerolínea Taca expresaron su malestar con la propietaria de la agencia de viajes, Leonor Hernández, por haber tenido que atender reiteradas reclamaciones de pasajeros que se encontraban con un ticket que no tenía validez y un número de vuelo inexistente. Esta semana, la señora Hernández fue detenida por la policía acusada de malversación de fondos.

El regalo de la protección. La propietaria de Leonor Travel se encuentra hoy en libertad bajo fianza y, aunque se dice inocente, sus víctimas tienen nombre y apellido. El consumidor debe aprender a protegerse del fraude. El año pasado por estas fechas se registraron, en Alexandria, 4 incidentes semejantes a los de esta agencia. La ingenuidad parece ser, en algunos casos, un factor: latinos que dicen fiarse de un supuesto empresario porque también es latino, y aquéllos que no pueden entender haber sido víctimas de fraude a manos de “una persona cristiana”. El consumidor tiene en sus manos su propia protección. Conocer sus derechos es un paso. Démonos en estas fechas 3 regalos: el regalo de una cena en paz, firmando en el “Do Not Call Registry” de la Federal Trade Commission, se puede registrar el teléfono de casa y el celular. El regalo de la seguridad de que nuestra identidad no ha sido robada y utilizada por alguien que compra en estas fechas utilizando nuestro crédito —se puede consultar el crédito propio para asegurarse de que la información es la correcta en www.annualcreditreport.com. El regalo de la salud consultando en http://www.cpsc.gov/ la lista de productos que se retiran del mercado por su potencial dañino. Feliz Navidad.

—Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com

Friday, December 15, 2006

Trabajadores honrados, sin documentos

La Esquina
Trabajadores honrados, sin documentos
El martes, 12, Día de la Virgen de Guadalupe se produjeron redadas contra presuntos indocumentados en ciudades de 6 estados: Texas, Colorado, Nebraska, Iowa, Utah, y Minesota. Parece que no se le puede pedir sensibilidad cultural o religiosa al Servicio Policial de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Según las autoridades, se pretendía desarticular una red vinculada al robo de identidades y al uso de documentación falsa. Podría haber más de 1.200 detenidos entre los trabajadores de Swift, una empresa con un presupuesto anual de $8 mil millones y que ocupa el segundo lugar en tamaño entre las compañías procesadoras de carne en el mundo.

“No se lleven a mi papá para Navidad”.
Se podía leer en uno de los carteles que se alzaron durante una pequeña manifestación ante la planta que tiene Swift en Greely, Colorado, poco después de saberse la noticia de las redadas. Como siempre, este tipo de intervenciones hacen mucho por golpear en un rostro humano y familiar que es una parte de la realidad laboral de este país, y poco por desarticular el entramado que se nutre de la necesidad de los trabajadores indocumentados. La jefa del ICE, Julie L. Myers dijo en Washington que los agentes habían descubierto una trama en la que “inmigrantes ilegales” y otros habían comprado o robado las identidades de cientos de ciudadanos y residentes para poder trabajar en Swift. Lo que la jefa Myers nunca podrá explicar es por qué millones de personas se ven obligadas a cometer un delito —al comprar documentos falsos— para poder trabajar honradamente y contribuir a la economía local y nacional.

La reforma migratoria al fondo.
En la última fila de las prioridades políticas. Mientras, se destrozan familias, se reprime a los trabajadores y se proyecta el espejismo de la efectividad policial encadenando a personas cuyo crimen es necesitar el trabajo que ofrecen compañías necesitadas de mano de obra. ¿Cuándo este país se va a sentar a la mesa legislativa para armonizar los dos elementos de esta dura realidad social? A principios de este mes de diciembre, la “Comptroller” de Texas, Carole Keeton Strayhorn, publicaba el primer análisis financiero del impacto de los inmigrantes.

Indocumentados en la economía del estado.
Strayhorn explica en el informe: “La ausencia de los estimados 1.4 millones de indocumentados en Texas en 2005 hubiera sido una pérdida para nuestro producto estatal bruto de $17.7 mil millones. Los inmigrantes indocumentados produjeron $1.58 mil millones en ingresos para el estado, lo cual excedió los $1.16 mil millones que recibieron en servicios del estado”. Pero la contribución del indocumentado no son sólo cifras. Son padres, familias, madres como la mexicana Elvira Arellano o la salvadoreña Marina Álvarez. La ley deberá acomodar las cifras y el drama humano.

—Alberto Avendaño
alberto@eltiempolatino.com